Cinematófilos

lunes, 23 de enero de 2012

Los Muppets, de James Bobin

Discretamente irreverente


'Los Muppets', de James Bobin

Hace unos días María escribió en Espectadores acerca de Los Muppets, y entre otras cosas cuestionó la película porque, aseguró, se nota la mano de Disney, empresa que en 2004 se quedó con los derechos de los personajes creados por Jim Henson. "(...) la Rana René y compañía enfrentan con mejor tino los ambiciosos planes del malvado Tex Richman en la ficción que las consecuencias reales de haber pasado a manos del emporio del viejo Walt", escribió.

Pueden estar justificadas las sospechas en torno a Disney y su conservadurismo. Un caso menor aunque muy claro fue el del corto de Pixar Knick Knack (1989), dirigido por John Lasseter, en el que -Disney mediante- la voluptuosa Sunny Miami perdió parte de sus encantos.

Pero en Los Muppets hay al menos dos motivos que dan por tierra con las sospechas. El primero, más endeble, son las críticas de la Fox, conservadora cadena de noticias estadounidense, que definió a René, Figaredo y compañía como comunistas. "¿Qué es lo que está pasando aquí? ¿Está el Hollywood más liberal utilizando la lucha de clases para lavar el cerebro de nuestros chicos? ¿Acaso estamos en la China comunista?", planteó Eric Bolling, del programa Follow the Money.

Hay otro argumento más sólido, que a diferencia del anterior no depende de quién lance las críticas sino de los méritos de la propia película. Es una breve línea de diálogo que aparece sobre el final. Cuando Los Muppets ya lanzaron su nuevo show en búsqueda de fondos para recuperar su viejo teatro, algunas estrellas del espectáculo llegan para sumarse a la movida. Entre ellos aparece Selena Gomez, que, a modo de explicación, le dice a René: "Realmente no sé quiénes son ustedes; mi mánager me dijo que venga". Además de divertido, el chiste es genial. En parte porque habla del paso del tiempo, uno de los tema centrales de la película (y de todo el cine). Pero sobre todo porque utiliza a la propia Selena Gomez, una Disney Girl pura y dura, para cuestionar al emporio del viejo Walt. La joven cantante no sólo no sabe quiénes son los Muppets (es decir, no entiende nada), sino que además hace lo que le dicen, sin autonomía ni, en consecuencia, alguna posibilidad propia de creación. Selena hace lo que sus productores de Disney le dicen que haga porque todo en ella apunta a generar rentabilidad, y entonces conviene que se sume al nuevo y exitoso show. Los Muppets, película producida y distribuida por Disney aunque discretamente irreverente, se ríe de eso, lo que revela la astucia de sus realizadores más que un posible sinceramiento de Selena y/o Disney.

Los Muppets no sólo es una película feliz, sino además -acaso como todas las películas realmente felices- inteligente. ■

miércoles, 18 de enero de 2012

Yakuzas frente al mar

Según una ingeniosa descripción de Thierry Jousse, esos tiempos vacíos, las escenas de playa, por ejemplo, nos dan la extraña sensación de que los personajes de un film de Fuller se hubieran extraviado en un film de Antonioni.
Antonio Weinrichter en su libro Pantalla amarilla. El cine japonés acerca de Sonatine (1993), la mejor película de Takeshi Kitano. El genial director japonés, uno de los grandes creadores de formas contemporáneas, cumple hoy 65 años. ■

miércoles, 4 de enero de 2012

Fue dicho (en la ficción)

- Sé dónde podés conseguir lo que necesito. Yo iría pero una armería no es el lugar indicado para un fugitivo.
- ¿Una armería?
- Debemos ir con un MP-5, rifles, armas rápidas. Municiones, cuchillos de combate, pólvora negra, cascos...
- ¡Paul! ¡Es una locura! ¡No puedo ir a comprar eso!
- ¿Qué pasa? ¿No tenés tarjeta de crédito?
El militar Paul Ferguson (Marc Singer) a la científica Barbara White (Tracy Scoggins) en Al borde del terror II (1990), lo que demuestra que las películas muy malas también pueden tener diálogos ingeniosos.

"Bueno, sí... Pero es que no dejan que cualquiera compre esas cosas, ¿o si?", redunda ella luego. "Te sorprendería. Esto es Estados Unidos", explicita él, lo que demuestra por qué se trata de una mala película. ■